el escultor

Don Federico Coullaut-Valera Mendigutía

                La pasión por la escultura de Federico Coullaut Valera (Madrid 25 de abril de 1912 – Granja de San Idelfonso 13 de abril de 1989) estuvo influenciada por el ambiente que se respiraba en su hogar ya que su padre, Lorenzo Coullaut-Valera, con quién se formó artísticamente, fue uno de los principales escultores españoles del Siglo XIX.

A los dieciséis años, realiza una talla a la que titula «Mater Salvatoris» y que presenta en su primera exposición. A la muerte de su padre concluyó varios trabajos iniciados por él, como el monumento a Cervantes de la Plaza de España en Madrid o un jinete andaluz que completaría el monumento a los hermanos Álvarez Quintero en el parque del Retiro de la misma capital.

        Entre sus obras se encuentran los siguientes monumentos; el que se hizo en recuerdo de las víctimas del atentado a SS.MM. los reyes Alfonso XII y Victoria Eugenia, el del músico Enrique Iniesta, a Pío Baroja, Felipe II que hizo para Madrid y Valladolid, a Joselito el Gallo en Sevilla, a Diego Laínez en Almazán (Soria), a Carlos III en Los Ángeles (California) y en la Embajada de España en Washington, y otras dispersas por países tan variopintos como los Estados Unidos, México, Alemania, República Dominicana o Bélgica. La realización de esculturas religiosas y de Semana Santa quizá sea su faceta más conocida. Su obra se encuentra repartida por ciudades como Almería, Cartagena o Cuenca entre otras.

 A los dieciséis años, realiza una talla a la que titula «Mater Salvatoris» y que presenta en su primera exposición. A la muerte de su padre concluyó varios trabajos iniciados por él, como el monumento a Cervantes de la Plaza de España en Madrid o un jinete andaluz que completaría el monumento a los hermanos Álvarez Quintero en el parque del Retiro de la misma capital.

        Entre sus obras se encuentran los siguientes monumentos; el que se hizo en recuerdo de las víctimas del atentado a SS.MM. los reyes Alfonso XII y Victoria Eugenia, el del músico Enrique Iniesta, a Pío Baroja, Felipe II que hizo para Madrid y Valladolid, a Joselito el Gallo en Sevilla, a Diego Laínez en Almazán (Soria), a Carlos III en Los Ángeles (California) y en la Embajada de España en Washington, y otras dispersas por países tan variopintos como los Estados Unidos, México, Alemania, República Dominicana o Bélgica. La realización de esculturas religiosas y de Semana Santa quizá sea su faceta más conocida. Su obra se encuentra repartida por ciudades como Almería, Cartagena o Cuenca entre otras.

Aquí podemos ver un enlace a un video publicado en el NO-DO el 26 de Marzo de 1943, donde podemos ver al artista en su taller y se aprecia un boceto del Ecce Homo 

Para Cuenca realiza estas imágenes:

Ecce Homo de San Miguel, 1941

Santísimo Cristo de la Agonía, 1946

Nuestra Señora de la Soledad de San Agustín, 1947

Nuestro padre Jesús con la Caña, 1948

Nuestro padre Jesús Orando en el Huerto, 1967

CURIOSIDADES:

Se inspiró en la Oración del Huerto de Salzillo para la realización de la de Úbeda, creando hasta cuatro versiones del mismo paso para las localidades de Almería, Cuenca, Hellín y Orihuela.